Colombia reactivará el gasoducto Antonio Ricaurte para importar gas más barato desde Venezuela
El proyecto contempla recuperar 224 kilómetros de infraestructura tras cuatro años en pausa, requiriendo aprobaciones de la OFAC en Estados Unidos.
Yhonay Díaz
09:10 p. m.
El Gobierno Nacional y Ecopetrol anunciaron la reactivación del gasoducto Antonio Ricaurte, una infraestructura que permitirá importar gas natural desde Venezuela a precios más competitivos que las actuales alternativas de suministro.
El proyecto, que estuvo suspendido durante cuatro años, busca ofrecer una solución económica ante las necesidades energéticas del país.
El proyecto permite la recuperación de 224 kilómetros en total de gasoducto. Del lado colombiano, será necesario recuperar completamente cinco kilómetros de tubería.
¿Cuándo comienzan los trabajos de reactivación del gasoducto binacional?
Los trabajos están programados para iniciarse a finales de 2026, con una entrada en operación prevista para mediados de 2027.
La principal ventaja de esta infraestructura transfronteriza radica en el ahorro económico significativo; así lo explicó Nelson Castañeda, presidente de Campetrol.
Debe ser un gas mucho más barato que el que tenemos que traer licuado, transportarlo en buque y volverlo a gasificar en el país.
El gas natural licuado (GNL) actualmente requiere un proceso costoso de importación marítima y regasificación antes de su distribución en Colombia.
El experto destacó que "con toda seguridad, va a ser un gas mucho más económico. Es gas que va a llegar a precios más razonables, más competitivos.
Reactivación del gasoducto requiere aprobación de la OFAC
El proyecto requiere la aprobación de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, debido a las sanciones económicas impuestas a Venezuela.
Esta autorización es fundamental para que empresas colombianas puedan realizar transacciones comerciales relacionadas con el sector energético venezolano.
El gasoducto Antonio Ricaurte representa una alternativa estratégica de suministro energético para Colombia, diversificando las fuentes de abastecimiento y reduciendo la dependencia del gas natural licuado importado desde mercados internacionales más distantes.
La reactivación de esta infraestructura bilateral podría marcar un cambio significativo en la matriz energética colombiana y en las relaciones comerciales con Venezuela en el sector de hidrocarburos.


