David Ghitis
David Ghitis
Opinión

La crítica que se volvió consuetudinaria

¿En qué cabeza cabe que se puede llevar un niño a un campamento terrorista, enseñarle a matar, exponerlo a peligros de guerra y culpar al Estado por su muerte?

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del usuario a través de su navegación. Si continúas navegando aceptas su uso.Políticas de cookies